El Departamento Ejecutivo Municipal elevó al Concejo Deliberante un proyecto de
ordenanza que propone un nuevo Régimen de Eficiencia, Simplificación y
Ordenamiento de los Procedimientos Administrativos, con el objetivo de agilizar la
gestión pública, optimizar los recursos y garantizar respuestas más rápidas a las demandas
de los vecinos.
La iniciativa surge a partir de la experiencia en la aplicación de normativas vigentes, donde
se detectaron demoras, falta de plazos claros y distorsiones generadas por el contexto
inflacionario, que impactan directamente en la ejecución de políticas públicas y en la
prestación de servicios esenciales.
Entre los principales ejes del proyecto se destacan:

  • Plazos concretos para el tratamiento legislativo, evitando que los expedientes queden
    paralizados, incluso durante períodos de receso.
  • Agilización de los concursos de precios, optimizando los plazos de tratamiento y
    adjudicación.
  • Actualización dinámica de los montos de contratación, vinculándolos a parámetros
    objetivos para evitar su defasaje frente a la inflación.
  • Definición clara del fraccionamiento de contrataciones, evitando interpretaciones que
    limiten la contratación de servicios profesionales, técnicos o artísticos.
  • Fortalecimiento del carácter independiente y posterior del control ejercido por la
    Auditoría Municipal
  • Plazos para la aprobación del Presupuesto y el Código Tarifario, con el fin de
    garantizar previsibilidad y planificación financiera.
    Desde el Ejecutivo señalaron que la propuesta “no restringe facultades del Concejo
    Deliberante, sino que ordena los tiempos institucionales para lograr un equilibrio entre
    control, transparencia y eficiencia en la gestión”. El proyecto busca, en definitiva, modernizar el funcionamiento del Estado municipal, reducir la burocracia innecesaria y asegurar que los procesos administrativos estén al servicio de la comunidad, evitando que las demoras se traduzcan en pérdida de recursos y menor capacidad de respuesta.