En esta primera instancia, los equipos técnicos realizaron un relevamiento exhaustivo de las instalaciones y de la infraestructura existente. A partir de este trabajo de campo y del análisis de datos técnicos, se avanzó en los primeros diagnósticos que permitirán ejecutar la etapa inicial de mejoras en la red de distribución.

Estas acciones están enfocadas en dar respuesta a la situación actual y, fundamentalmente, en garantizar un servicio eficiente, continuo y de calidad de cara a la próxima temporada de verano.

Entendiendo al agua no solo como un servicio esencial, sino como un derecho humano fundamental, el Municipio reafirma su compromiso de trabajar de manera articulada y sostenida para asegurar el acceso al agua potable durante todo el año para toda la comunidad.